viernes, 25 de septiembre de 2015

El proceso deglutorio

          El proceso deglutorio a simple vista nos puede parecer simple por ser automático y prácticamente inconsciente. Sin embargo, para su ejecución tienen lugar una serie de movimientos coordinados que logran que la alimentación oral sea posible. Sin estos movimientos, la deglución sería inviable, como ocurre en la Disfagia Orofaríngea, patología que suele ir ligada a alteraciones neurológicas como el DCA y las enfermedades neurodegenerativas.

          El proceso deglutorio comienza con la fase preparatoria oral, en la que el alimento se corta, rasga, tritura y mastica mediante la actuación de los dientes, la lengua y la saliva. A esta fase le sucede la de transporte oral, en la que el alimento es transportado a la parte posterior de la cavidad oral. En el momento en el que el bolo toca el arco palatogloso, se produce el disparo del reflejo deglutorio. Estas dos primeras fases son conscientes, puesto que los movimientos se realizan de manera voluntaria. Sin embargo, la complejidad de las fases que suceden a partir del disparo deglutorio (inclusive), recae en que los movimientos son involuntarios, por lo que el sujeto no tiene control de su deglución. Esta involuntariedad de las fases siguientes es una de las razones por las que la disfagia orofaríngea es una alteración tan peligrosa y compleja, sobre todo en aquellos casos en los que la lesión neurológica da lugar a una pérdida de la sensibilidad laríngea y por tanto las aspiraciones (el paso del alimento a la vía respiratoria) pueden ocurrir sin que el sujeto sea consciente de ello.
          La fase siguiente es la fase faríngea, en ella, la vía respiratoria se protege mediante la acción coordinada de una serie de músculos. El velo del paladar se eleva para contactar con la pared posterior faríngea, protegiendo la nasofarínge y evitando la regurgitación nasal del alimento. La laringe asciende al tiempo que la epíglotis desciende, para contactar entre ellas y evitar que se introduzca alimento en la vía respiratoria. Al tiempo que la laringe asciende, las cuerdas vocales se juntan de manera que también sirven de protección en caso de que algo de alimento se introduzca en la vía respiratoria. De esta manera, se evita que el alimento que haya logrado colarse llegue a los pulmones. Esta fase acaba en el momento en el que el bolo traspasa el esfínter esofágico superior (EES).
          Esta fase es la más peligrosa puesto que, si alguna de las estructuras implicadas no realiza su función correctamente, el alimento puede pasar a la vía respiratoria, obstruyéndola, o penetrando el pulmón  y dar lugar a una neumonía aspirativa: patología muy peligrosa por su tasa de mortalidad.
          La fase siguiente es la fase esofágica, en la que, tras haber sobrepasado el EES, los movimiento peristálticos del esófago conducen el bolo hacia el esfínter esofágico inferior (EEI), a través del cual se introduce en el estómago. La incompetencia de estos esfínteres puede producir la regurgitación esofágica.

          A continuación os dejo un vídeo que ilustra el proceso deglutorio para que quede mejor explicado.

          Si cree que puede padecer disfagia o alguna alteración en el proceso deglutorio, no dude en pedir cita para realizar una evaluación logopédica.

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